Mar 082018
 

De la trascendencia, llamada Kṛṣṇaloka, emana una refulgencia luminosa que se parece a la cola de un cometa. Esta refulgencia luminosa es ilimitada, inconmensurable e insondable. Dentro de esta refulgencia, existen innumerables planetas resplandecientes. Cada uno de ellos es autoluminoso. En algún lugar, una parte limitada de esa luminosa refulgencia es cubierta por la energía material, tal como una parte del cielo es cubierta por una nube. Dentro de esta energía material, existen innumerables universos, en cada universo, existen innumerables planetas materiales. La Tierra es uno de estos planetas. Así podemos entender qué parte tan insignificante de todo el cosmos es este globo en el que vivimos.

Kṛṣṇaloka es, como se menciona aquí, la residencia de la Personalidad de Dios, la Trascendencia original. La refulgencia luminosa que emana de Kṛṣṇaloka, es el brillo personal del Señor. El todopoderoso Señor, pleno de energías inconcebibles, Se expande en diversas formas y energías. Existen formas de Su energía, así como formas de Su persona. Él posee innumerables energías y, por lo tanto, puede hacer cualquier cosa, como lo desee; y estas cosas ocurren inmediatamente, con toda perfección. Sus energías son como el calor y la luz que se expanden del fuego. Toda la manifestación cósmica no es más que una expansión de Sus energías, que son emanaciones de Él y, por lo tanto, las emanaciones son simultáneamente uno con Él y diferentes de Él.

La Trascendencia se compara a la leche y las emanaciones son comparadas al yogur. El yogur no es sino leche, pero al mismo tiempo, es diferente de la leche. El yogur es una preparación de la leche, pero no puede utilizarse en lugar de la leche. A veces, el Señor es también comparado con un árbol: la raíz del árbol es la causa del tronco, las ramas, las ramitas, las hojas y los frutos, pero aun así el tronco no es el fruto, el fruto no es la hoja, ni la raíz es la hoja. Cuando se necesita agua, ésta debe ser vertida en la raíz y no en las hojas. Verter agua en las hojas no tiene ninguna utilidad, pero verter agua en la raíz cumple todos los propósitos de la cultura espiritual.

Kṛṣṇaloka también es llamada Goloka Vṛndāvana. Debajo de Goloka está Hari-Dhāma, Maheśa-Dhāma y Devī-Dhāma. Hari (Viṣṇu, Nārāyaṇa) es la expansión formal del Señor. Maheśa (Śiva) es la expansión energética formal del Señor y Devī es la expansión energética del Señor. Las entidades vivientes también son expansiones energéticas del Señor. Existen dos clases diferentes de entidades vivientes, conocidas como almas liberadas y almas condicionadas. Los planetas que están dentro de la refulgencia luminosa se llaman Hari-Dhāma. En estos planetas, la deidad predominante es Hari, y las deidades predominadas son las almas liberadas. Los aspectos de las almas liberadas y los de Hari son casi los mismos; sin embargo, Hari es el predominador y las almas liberadas son las predominadas. Los innumerables planetas en Hari-Dhāma son predominados por diferentes expansiones del Señor y todos ellos tienen diferentes nombres.

Los universos dentro de la energía material son llamados Devi-Dhāma y dentro del Devī-Dhāma, la deidad predominante es Viṣṇu, quien es asistido por Brahmā y Śiva. Devī-Dhāma es controlado por tres modalidades, a saber, bondad, pasión e ignorancia. Viṣṇu es la encarnación de la bondad, Brahmā de la pasión y Śiva de la ignorancia. Brahmā crea, Viṣṇu mantiene y Śiva destruye la creación material. La creación material aparece por el deseo del Señor y nuevamente es aniquilada por Su deseo. Pero a pesar de que los universos de la energía material son creados y aniquilados así, los planetas en Hari-Dhāma existen siempre.

A las entidades vivientes condicionadas que desean disfrutar y no servir, se les da una oportunidad para buscar la liberación dentro del Devī-Dhāma. Algunos entran en Hari-Dhāma, otros en Maheśa-Dhāma y otros permanecen dentro de Devī-Dhāma. Maheśa-Dhāma es el lugar marginal entre Hari-Dhāma y Devī-Dhāma. Los impersonalistas, que quieren fundirse en la existencia de la Trascendencia, son colocados dentro de Maheśa-Dhāma. Los que quieren permanecer en los sistemas planetarios de los universos materiales, pueden hacerlo en diferentes planetas. Pero aquellos, que quieren salir de la energía material, pueden entrar a Hari-Dhāma e ir ya sea a cualquiera de los diferentes planetas que existen allí o directamente ir a Kṛṣṇaloka.

El sistema de bhakti-yoga nos hace elegibles para entrar a Hari-Dhāma; el sistema de jñāna-yoga, nos hace elegibles para ingresar a Maheśa-Dhāma y el sistema de karma-yoga nos obliga a permanecer en Devī-Dhāma, para nacer y morir repetidamente, cambiando de cubierta material, de acuerdo al tipo de karma que se realiza.

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